lunes, 19 de febrero de 2018

y luego noviembre fue un poema

El año comenzó un viernes con la noticia de que Javier Pérez de Cuellar asumía el cargo de Secretario general de Naciones Unidas. Luego vendría todo lo demás. Sucedió por ejemplo que una violenta tempestad hizo zozobrar una plataforma petrolífera  frente a las costas de la isla de Terranova. Murieron muchas personas. Sucedió también que Metálica realizó el primer concierto de su historia, aunque nosotros no supiéramos bien quienes eran. Sucedió un Mundial de fútbol y sucedió que las fuerzas armadas argentinas tomaron las islas Malvinas y que el Reino Unido entró por ello en una guerra que duraría poco y en la que habría batallas de nombre tan desconcertante como el de “Bahía Agradable” en el que hundieron un buque británico, el Sir Galahad. Sucedió también que Gabriel García Márquez recibió el premio Nobel de literatura o que Pablo Escobar fue elegido suplente en la Cámara de Representantes.

Y luego noviembre fue un poema.

Elecciones legislativas 
en los Estados Unidos, 
y en España,
la banda terrorista ETA
asesina a Víctor Lago,
jefe de la División Acorazada Brunete.

Ruud Lubbers se convierte en primer ministro
de los Países Bajos
y Brasil y Paraguay inauguran la represa de Itaipú.

Juan Pablo II beatifica en Sevilla
a la monja española Ángela de la Cruz, 
mientras tanto,
se producen grandes inundaciones
en Lérida y Andorra
y una emboscada de los muyahidines
asesina a más de mil jóvenes 
trabajadores desarmados.

Fallece el presidente soviético Leonidas Brézhnev,
y Yuri Andrópov asume la presidencia 
de la Unión Soviética.

El combatiente palestino Ahmad Qassir
destruye el edificio que albergaba el cuartel general
de la ocupación israelí en el sur del Líbano
justo cuando Mariasela Álvarez, 
de República Dominicana, 
es coronada Miss Mundo.

En Lima, la canción Puedes contar conmigo,
gana la XI edición del Festival de la OTI
y en su residencia en la calle Downing Street, 
la primera ministra Margaret Thatcher
recibe un paquete bomba.

En  Estados Unidos,
Michael Jackson lanza su sexto álbum como solista.
Se titulaThriller.

                Y luego  el año termina tal y como empezó: desnudo, triste y en viernes, víspera de un fin de semana. Finalmente no ganamos el mundial y perdimos todas las guerras.


Juanjo Ginés 

sábado, 3 de febrero de 2018

Tiempo, tiempo, el tiempo.



El tiempo es el único dueño absoluto de todo lo que crees tuyo. Todo le pertenece. Todo fue suyo antes de comenzar y todo será suyo cuando todo esto haya terminado. Tiempo. Creemos poder controlarlo, acotarlo en estúpidos periodos, representarlo en inútiles calendarios o medirlo en los más variados y estrafalarios dispositivos. Es imposible. El tiempo es inmenso y tenaz. Invisible y ajeno a tus lágrimas, tus risas o tus súplicas. Mientras tanto: unas copas de cristal que chocan, una llamada que detiene tu paso al instante, un silencio de margaritas que nos ocupa y nos entretiene, una compañía que nos alivia la tristeza de nuestra soledad, un abrazo, una caricia que recorre tu espalda y dos o tres instantes para recordar mañana. Y claro, también están tus ojos.


Juanjo Ginés
La cueva de los Locos

jueves, 7 de diciembre de 2017

Nos diremos adiós todas las mañanas



La había observado mientras se vestía en otras ocasiones, pero aquella vez le resultó especial. Quizá fuera por la luz que entraba por una rendija de la cortina y que inundaba la habitación creando una atmósfera casi sobrenatural. O quizá fuera por el olor a su perfume y la tibieza que esta vez desprendían las sábanas en las que acababan de hacer el amor aquella mañana. El caso es que la observó detenidamente mientras ella, consciente de que lo hacía, alargaba el ritual más de lo normal, como si fuera una especie de homenaje a lo que acababa de ocurrir entre ellos. Se enfundó las medias lentamente y abrochó su blusa con una cadencia que a él le resultó casi rítmica. Desde la parte  inferior fue subiendo poco a poco y dejó descuidadamente abiertos los tres últimos botones. Se atusó la melena y se enfundó los pantalones, ajustándolos despacio a sus piernas largas. Justo en ese momento le miró directamente a los ojos y él supo que había estado siempre enamorado de esa mirada, de esos ojos y de la forma en que pronunciaba su nombre mientras hacían el amor. Ella sabía, porque así lo habían hablado en infinidad de ocasiones, que le excitaba verla vestirse aún más que verla desnudarse. “Esta vez quédate, por favor”, la susurró y su voz sonó como una súplica. Ella se acercó suavemente, felina, segura de sí misma y sin dejar de mirarle directamente a los ojos puso un beso en sus labios por toda respuesta. Después volvió a salir como lo hacía siempre: sola, vestida y sin hacer ruido. 

viernes, 1 de diciembre de 2017

TIempo

De nada sirve romper todos los relojes cuando lo que realmente quieres es vivir sin tiempo. De nada sirve depositar en el futuro el miedo que no te deja vivir este momento y así comprar un poco de esperanza diferida. La vida es ese minuto necesario. Ese minuto único. Ese minuto impredecible. Lejos de él nada existe. Tan solo el recuerdo o la promesa. Yo sé, porque así lo he sabido siempre, que la única manera de estar contigo es vivir en círculos. Y gracias a ti, sé también  que es posible recorrer una selva, subir una montaña, atravesar un desierto o navegar por cien mares escuchando tan solo el sonido de tu respiración. Llegamos tarde. Siempre llegaremos tarde. El tiempo a veces vino cargado de halcones y de erizos. Otras en cambio nos trajo un silencio compartido. Nuestro amado silencio. El silencio que nos compromete es también  el silencio que nos comprende y nos alimenta. No creo en una vida sin ti. No concibo un poema en el que no estés tú. 

lunes, 27 de noviembre de 2017

B1

Nunca fue su intención que el último mensaje que la envió sonara como una amenaza. En realidad no lo era. El plazo que él la había dado para la contestación no era más que un intento de fijar para los dos un marco temporal para la esperanza. Un tiempo necesario de retorno más allá del cual no existe la posibilidad de mantener una mínima esperanza. Como cuando en un avión se consume un límite concreto de combustible y el regreso al punto de partida sencillamente no es posible. “Un marco temporal para la esperanza” repitió en voz baja. Pero aquel día no utilizó esa expresión. A menudo las frases más precisas o los argumentos más certeros se le ocurrían varias horas o incluso varios días después de las conversaciones o de las discusiones que mantenían. Hubiera sido muy gráfico y muy preciso, pensó. Quizá ella hubiera entendido mejor sus planteamientos. Se habría dado cuenta de que no era más que un salvavidas que alguien les lanzaba a ambos. Pero no utilizó esa frase y ahora ya era demasiado tarde y ella no pudo evitar notar en el SMS un aire de amenaza.  Y claro, reaccionó mal. Una amenaza es siempre la anticipación de una agresión o la promesa de una agresión. Nunca reaccionamos bien a una agresión. Ella tampoco lo hizo.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Soy

               Soy una utopía y una solución. Soy una isla rodeada de silencio Soy un soldado que defiende un puente. Soy una voz y el fragmento de una mirada. Soy una sombra y una duda. Soy un cóndor que vuela sobre ti. Soy una realidad que sucede de repente. Soy una esquina solitaria. Soy un viajero herido. Soy una verdad y también alguna ficción. Soy una pena y cien mil alegrías. Soy el amante que regresa. Soy una luz que se enciende. Soy una ambición y una caricia. Soy una expresión anormalmente sencilla. Soy ironía y también ternura. Soy todos mis recuerdos y alguno de mis olvidos. Soy todas las heridas que no se pudieron cerrar. Soy mi carcelero y mi libertador. Soy un rumor y cien palabras. Esto es lo que soy. Soy como tú.













*Si pudiera explicarte con palabras todo lo que soy, no escribiría poemas. 

viernes, 24 de noviembre de 2017

Ábrete Sésamo


De niño sentía una admiración especial por la cueva de Alí Babá. En realidad admiraba todo lo que se refería a ese ladrón y a su banda. Los cuarenta ladrones. Ni uno más ni un menos. Justo cuarenta. Era más que una banda un ecosistema cerrado. Me imaginaba que cada uno tenía una misión o una especialidad. Y sobre todo los imaginaba con una ferocidad absoluta. Y al mando, el malvado Alí por el que siempre sentí un enorme aprecio. Solía hacer a cualquier adulto que estuviera a mí alrededor, infinidad de preguntas sobre la banda y especialmente sobe la cueva. Me fascinaba que guardaran los tesoros en una cueva. Mi imaginación volaba y podía ver y casi tocar todos esos objetos maravillosos, radiantes e inverosímiles amontonados en una cueva de oro. Y luego estaba cómo se abría la puerta. Tecnología punta. ¡Ábrete, Sésamo! No ábrete, cueva o puerta o ábrete, roca. No. Sésamo. Esa palabra ha ejercido una influencia brutal en mi vida y en alguna ocasión la he repetido como un mantra. ¡Ábrete, sésamo! Nada malo puede ocurrir si llegas a tiempo para refugiarte en la cueva de las maravillas. En mi cueva de Alí yo guardo principalmente mis libros: las riquezas que he ido acumulando a lo largo de mi vida. Muchos de ellos han marcado la  formación como persona. Otros, en cambio, esperan pacientemente en las estanterías. Los libros tienen una paciencia infinita. A este lugar yo lo llamé La cueva de los locos. Años después abrí un Blog que es en el que ahora estoy escribiendo esta entrada. Aquí es donde trato de comprenderme. En esa comprensión hoy he querido hacer referencia a dos palabras importantes que no significan nada, o que lo significan todo: “Ábrete, Sésamo”