jueves, 20 de abril de 2017

Pertenezco a una tribu de lectores


Yo pertenezco a una tribu de lectores que disfrutan de la intimidad, de la soledad y del silencio. Yo pertenezco a una tribu de lectores que les gusta conversar sobre sus libros favoritos. Yo pertenezco a una tribu de lectores que habitan  en un mundo de páginas y palabras. Yo pertenezco a una tribu de lectores capaces de llorar ante un verso, como Stendhall al contemplar la belleza de Florencia. Yo pertenezco a una tribu de lectores que encuentran placer en la lectura y también en la relectura. Yo pertenezco a una tribu de lectores que creen que leer es recordar, y vivir, y soñar y volver al vivir. Yo pertenezco a una tribu de lectores que aborrecen el entretenimiento fácil y el imperio de lo efímero. Yo pertenezco a una tribu de lectores que dudan y que piensan. Yo pertenezco a una tribu de lectores que acuden a las librerías para calmar una sed o encender una luz.

lunes, 17 de abril de 2017

17 de abril


Te escribo para decirte
que ya no quedan fresas
en el frigorífico,
que anoche tomé las últimas
y que estaban deliciosas.

domingo, 16 de abril de 2017

16 de abril





Te recuerdo rodeada de carreteras secundarias,
de poblaciones lejanas,
de pequeñas casas iluminadas,
y de calles tristes, solitarias y
húmedas.

Te recuerdo desnuda bajo las sábanas blancas
de un hotel interminable
y silencioso.

Te recuerdo tierra oscura, fértil y distinta,
te recuerdo suspiro y cielo y orgasmo,
te recuerdo canción desconocida,
y también te recuerdo montaña
y lago oscuro
y susurro.

Aún te recuerdo rodeada de carreteras secundarias.
Como siempre,
como siempre fuiste para mí,
un lugar entre la melancolía y la euforia.
Y dicen que quizá no deje de llover durante toda la noche. 

viernes, 14 de abril de 2017

14 de abril


41

No quiero olvidar las tardes en que jugabamos a decir en voz alta las cosas que no estábamos dispuestos a olvidar. 

42

No quiero olvidar que fui un Cóndor que voló sobre ti. 

43

No quiero olvidar nuestro primer trato. Yo lo cumplí y tú también. 


44

No quiero olvidar el día de tu cumpleaños. 

45

No quiero olvidar el primer verano que pasamos separados. 

46

No quiero olvidar una canción de Patti Smith.  

47

No quiero olvidar que mantengo mi reloj en la muñeca derecha solamente por ti. 

48

No quiero olvidar una noche en la Plaza de Oriente.

49

No quiero olvidar nuestro viaje a París. 

 50

No quiero olvidar el primer poema que te escribí ni tampoco el último. 


(Continuará)

miércoles, 12 de abril de 2017

13 de abril


1

Era la frase más absurda que había oído en mi vida y también una mentira. Durante días se quedó flotando en la habitación como suspendida. Hubo incluso quien pensó que se parecía a una pequeña locura o una enfermedad incurable.

2

Ojalá fuera de verdad de noche. El jardín estaría iluminado como una pequeña plaza, las estatuas llorarían su quietud y tú aún no te habrías ido. 



12 de abril

Hoy, durante una conversación sobre un tema que ahora no viene
al caso, he usado una cita de Bertrand Russell que me gusta mucho y que dice: " La capacidad de ocupar el tiempo libre de forma inteligente es la última consecuencia de la Civilización " Mi interlocutora ha prometido pensar en ello. Yo también lo haré.

lunes, 10 de abril de 2017

10 de abril





Yo creo que un poema también puede ser un lugar de encuentro. Al menos para nosotros lo fue. Recordarás que a menudo nos citábamos en ellos mientras aprendíamos a besarnos y a acariciarnos entre las palabras y las métricas; entre las rimas y las melodías; entre las estrofas y sus metáforas. Algunos  de ellos eran imposibles y los abandonamos pronto. No nos merecíamos perder más el tiempo. En cambio otros nos acompañaron durante muchos años, quizá demasiados. Compartíamos  nuestros versos alejandrinos en bares, fiestas, teatros, locales recuperados o calles húmedas e inusualmente desiertas y era natural que al final de cada velada acabáramos haciendo el amor en cualquier esquina. Ya ves. Los poemas, como la vida fueron un lugar en el que algunas veces nos citábamos. Otras en cambio fueron motivo de duda, un cruce de caminos lleno de conjuros e indiferencia que nos distanciaba. Por ello sé, los dos lo sabemos,  que con la poesía conviene tener cuidado porque un buen poema puede ser un lugar de encuentro y, a veces también, una despedida.